viernes, 16 de septiembre de 2016

Asteroides asesinos II: Rumbo a Bennu

Hace un tiempo hemos publicado un extenso artículo sobre los peligros de asteroides y cometas con respecto a la Tierra y nuestra subsistencia.
Ha habido novedades al respecto...

Uno de los asteroides que en teoría tiene grandes posibilidades de colisionar contra la Tierra en un futuro cercano es Bennu (1999 RQ36). Sucede que la ciencia intenta ser específica con las palabras y a los medios divulgadores esto mucho no les gusta.
¿Por qué digo esto?
Porque Bennu no va a colisionar contra la Tierra, sin embargo está dentro de los asteroides potencialmente peligrosos.
La órbita de Bennu va desde el interior de la órbita terrestre casi hasta Marte. Su plano orbital está más inclinado que el de la Tierra, por lo que no intercepta a nuestro planeta. Lo de potencialmente peligroso surge, seguramente, de la posibilidad de que, por algún evento desafortunado, cambie su trayectoria y modifique su órbita poniéndonos en su camino.
Para que puedan entender a qué nos referimos con "otro plano" les dejamos las siguientes imágenes sacadas del el diagrama de órbitas del JPL de la NASA.


En esta imagen vemos en azul y celeste la órbita de Bennu observada desde el plano horizontal de las órbitas planetarias.


En esta vemos desde y hasta dónde va la órbita del asteroide, quien actualmente se encuentra cerca de su punto más cercano al Sol (perihelio).
Esta vista nos sirve para determinar en qué puntos, desde esta perspectiva, teóricamente pasa la órbita del asteroide por la de nuestro planeta.


Acá vemos claramente que por el único punto que pasa realmente cerca es en la unión, desde esta perspectiva, de las órbitas cerca a donde actualmente se encuentra la Tierra, en el resto pasa realmente lejos; pero si le hacemos zoom a esa zona:


Se puede ver el espacio negro entre las órbitas, la azul del asteroide y la blanca la de la Tierra. El color azul en la órbita del asteroide implica que está por debajo del plano horizontal, y lo celeste que está por arriba. Es claro, ¿no? Veámoslo mejor...


En el lugar donde señala la flecha está el punto exacto donde la órbita del cometa pasa de la parte superior a la inferior del plano de la órbita de la tierra. Más allá del pixeleo creo que se ve claramente que no "toca" a nuestro recorrido. Lo que lo convierte en potencialmente peligroso es justamente eso, la cercanía, que son unos 4.834.200 kms.

¿Qué puede modificar la órbita del asteroide?
Varias cosas. Puede ser influenciado por otro cuerpo y su gravedad. Puede colisionar con otro cuerpo y además puede sufrir modificaciones por el efecto YORP.

OSIRIS REx
La NASA ha lanzado el pasado 8 de septiembre a la sonda rumbo al famoso asteroide.


Pero, ¿por qué a Bennu?
Son varios los puntos favorables que presenta este gran cascote para ser elegido por la NASA.
El primero es su proximidad a la Tierra y el tipo de órbita que posee, ideal para enviar y traer de vuelta a una sonda. Había, luego de una selección, 192 candidatos para el programa.
El segundo es el tamaño. Los asteroides con menos de 200 metros de diámetro giran mucho más rápido que aquellos que son más grandes y este giro hace que parte del material que los compone salga expulsado. Para llevar una nave, posarla para tomar pruebas y salir se necesita un vecindario más tranquilo como el que brindan los asteroides de más de 200 metros (Bennu tiene 500mts). Esto redujo el número de candidatos de 192 a 26.
El tercero es la composición. Los asteroides más primitivos son ricos en carbono y no han cambiado significativamente desde su formación hace unos 4.000 millones de años.Estos asteroides contienen moléculas orgánicas volátiles y aminoácidos, componentes precursores de la vida en nuestro planeta. De los 26 candidatos solo 12 tenían una composición conocida, y de esos solo 5 eran ricos en carbono.
De esos cinco fue seleccionado Bennu. que cumple una órbita cada 1,2 años y cada 6 se acerca mucho a la Tierra, como ya dijimos a unas 0,002 UA.




Misión
La misión principal de la sonda es llegar al asteroide, tomar una muestra del mismo y volver a la Tierra.
La razón principal es que el estudio de su composición nos dará más datos sobre los orígenes del sistema solar. Además la sonda mapeará todo el asteroide e intentará medir la desviación orbital causada por fuerzas no gravitatorias (efecto Yarkovsky).




OSIRIS posee cinco instrumentos para analizar a Bennu, entre los que se encuentra el sensor estelar de navegación, que es una cámara que toma fotografías del espacio y reconoce, de un catalogo que lleva abordo, las estrellas para guiarse. El 12 de septiembre tomó con esa cámara esta fotografía:

Bennu llegará al asteroide en 2018 y estará durante dos años estudiando la topografía de su superficie e intentará establecer el lugar más propicio para realizar la extracción de la muestra. Se estima que para julio de 2020, luego de casi 2 años de diversas pruebas, finalmente realice su maniobra de acercamiento. Una vez en contacto con la superficie, el brazo robótico, a través de su instrumento TAGSAM lanzará un chorro de gas nitrógeno, agitando las rocas sueltas y los elementos que compongan el suelo del asteroide para ser recogidos por el filtro aspiradora del brazo. Se harán tres intentos de muestreo.
Luego de todo este proceso la sonda saldrá impulsada hacia nuestro planeta, llegando en septiembre de 2023. Cuatro horas antes de llegar a la atmósfera, la sonda eyectará la cápsula que contiene las muestras y desviará su curso, colocando a la nave en una órbita estable alrededor del Sol. Se estima que el 24 de septiembre la cápsula contenedora de muestras caerá en el desierto de Utah, dando fin a un viaje de 7 años.

La espera
Todo ya está en marcha y solo nos resta seguir paso a paso la evolución de la misión, que luego de siete años será el comienzo de la investigación acerca del origen de nuestra existencia, como así también confirmar sobre el efecto de la luz sobre estos pequeños objetos al modificar su trayectoria.

¡Hasta la próxima!


Fuentes y créditos por imágenes y videos:
NASA
JPL

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